Resumen:
- Las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC, por sus siglas en inglés) constituyen el principal instrumento para aumentar la ambición de la acción climática en el marco del Acuerdo de París.
- Las NDC de tercera generación representan un cambio decisivo en términos de ambición y calidad y se han convertido en planes estratégicos en favor del desarrollo sostenible.
- Los países están adoptando medidas concretas encaminadas a mitigar el cambio climático, al tiempo que priorizan los esfuerzos orientados a reforzar la adaptación y a hacer frente a las pérdidas y los daños.
- Las NDC de tercera generación contemplan el fortalecimiento de la acción climática en sectores clave que incluyen desde la energía, el transporte y la salud hasta el agua, la agricultura y los bosques.
- Los países también están mejorando la inclusividad y avanzando en los compromisos de transición justa, al tiempo que subrayan la importancia de contar con mecanismos de transparencia sólidos que contribuyan a la credibilidad y a la preparación del mercado para la implementación.
¿Qué son las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC) de tercera generación?
En 2015, los países lograron un avance decisivo en las negociaciones climáticas y aprobaron el Acuerdo de París. Este tratado internacional histórico, y jurídicamente vinculante, se convirtió en la base de la acción climática a escala mundial e instó a los países a adoptar objetivos de mitigación y adaptación frente al cambio climático.
El Acuerdo de París se basa en ciclos de cinco años de acciones climáticas cada vez más ambiciosas. Los principales instrumentos para aumentar la ambición climática son las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC, por sus siglas en inglés). Se trata de planes climáticos nacionales que detallan cómo los países reducirán las emisiones de gases de efecto invernadero y se adaptarán a los impactos del cambio climático. Al revisar las NDC cada cinco años, los países pueden encaminar sus economías para lograr cero emisiones netas para 2050, un resultado necesario para limitar las consecuencias más graves de la crisis climática.
En 2025, los países presentaron sus NDC de tercera generación, con lo cual siguieron respaldando la ambición sobre la acción climática y fortalecieron su compromiso con el multilateralismo y la cooperación internacional. A finales de 2025, 128 países, que son responsables de cerca del 78 % de las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel mundial, habían presentado sus NDC de tercera generación. Entre ellas, cabe mencionar las presentadas por 21 pequeños Estados insulares en desarrollo (PEID), 19 países menos adelantados (PMA) y 18 miembros del G20. Se prevé que más de 60 Partes comuniquen sus NDC revisadas en 2026.
¿Las NDC de tercera generación han mejorado las perspectivas de la acción climática mundial?
Las NDC de tercera generación reflejan un cambio decisivo en términos de ambición y calidad, ya que amplían la gama de sectores cubiertos, diseñan vías de implementación más claras y fomentan la inversión al demostrar un mayor grado de credibilidad. Según un análisis realizado por el PNUD (disponible en inglés), están surgiendo varias tendencias clave.
Los países están adoptando medidas concretas en materia de mitigación del cambio climático, y el 75 % de las NDC proponen metas de reducción de las emisiones a nivel de toda la economía para 2035. Una proporción cada vez mayor de países ha incrementado sus metas incondicionales, lo cual refleja un compromiso financiero nacional más firme para alcanzar una transición con bajas emisiones de carbono. Sin embargo, persisten lagunas para alcanzar las metas de mitigación fijadas, sobre todo en el caso de las medidas a corto y mediano plazo necesarias para lograr ese cometido.
Dado que las observaciones científicas recientes han evidenciado que ya es inevitable que se supere el umbral de 1,5 °C en el aumento de la temperatura promedio mundial, muchos países han priorizado cada vez más los esfuerzos orientados a fortalecer la adaptación al cambio climático y a hacer frente a las pérdidas y los daños. El 90 % de las NDC de los países en desarrollo contemplan mejoras en las medidas de adaptación, que están adquiriendo un carácter más específico, cuantificable y multisectorial. Asimismo, el 80 % hace referencia explícita a las pérdidas y los daños; en este ámbito, los PEID y los PMA son los que más tienden a incluir metas y medidas detalladas.
Al mismo tiempo, los países utilizan la acción climática para promover el desarrollo sostenible, destacando en sus nuevas NDC los amplios beneficios secundarios de índole económica y social. Muchas NDC de tercera generación incluyen medidas relacionadas con el acceso a la energía, la protección de los ecosistemas, el desarrollo rural y urbano, la creación de empleo, la innovación y el desarrollo de instituciones sólidas. En sus nuevos planes, son los PMA y los PEID los que vinculan de manera más estrecha la acción climática y el desarrollo sostenible, ya que dan especial prioridad a las políticas climáticas que protegen los avances en la erradicación de la pobreza y la resiliencia de los sistemas alimentarios y de salud.
Al estar cada vez más integradas en las prioridades nacionales de desarrollo, las NDC de tercera generación también están consolidando la apropiación por parte de los países, al tiempo que fortalecen la inclusividad e impulsan los compromisos de transición justa. El 96 % de los países incorporan en sus NDC consideraciones relativas a la igualdad de género y la inclusión social, mientras que más del 90 % incluyen principios de transición justa, con lo cual se reconoce la necesidad de contar con vías equitativas que protejan a los trabajadores, a las comunidades y a las poblaciones vulnerables a medida que los países avanzan en sus esfuerzos por descarbonizar sus economías.
Para plasmar en acciones su ambición, los países destacan la importancia de contar con mecanismos de transparencia sólidos que permitan hacer un seguimiento del logro de sus metas climáticas, de modo que se proyecte una mayor certidumbre para la inversión. Se trata de una prioridad clave para los países en desarrollo que están llevando adelante esfuerzos orientados a fortalecer los sistemas de transparencia como pilares de la confianza, la credibilidad, la rendición de cuentas y la preparación del mercado. El 88 % de los países en desarrollo están creando marcos de transparencia permanentes a nivel nacional, o fortaleciendo los existentes; por su parte, el 80 % están dando señales más claras para atraer financiamiento climático.
¿Cómo están representados algunos de los sectores clave para la acción climática en las NDC de tercera generación?
Con el fin de cumplir los objetivos de mitigación y adaptación, las NDC de tercera generación destacan medidas en sectores clave que pueden contribuir a la acción climática.
- La energía constituye un sector fundamental para la mitigación del cambio climático. Todos los países incluyeron en sus NDC medidas relativas a la transición energética sostenible y presentaron planes con objeto de incrementar el despliegue de las energías renovables y mejorar los avances en materia de eficiencia energética. Además, alrededor del 80 % hace referencia a planes destinados a reducir la proporción de combustibles fósiles en su canasta de energía, mientras que el 75 % alude a inversiones en energía solar, y más del 50 % de los países que incluyen el carbón en su canasta de energía mencionan planes orientados a la eliminación gradual de la generación de energía a partir del carbón sin medidas de mitigación. En el caso de los países en desarrollo, el acceso a la energía y las soluciones limpias para cocinar siguen siendo preocupaciones centrales, y el 85 % y el 67 % de sus NDC, respectivamente, se ocupan de estas cuestiones.
- El transporte sostenible representa un sector crucial en el que los países aspiran a reducir las emisiones. El 95 % de las NDC mencionan la eficiencia energética en el transporte e incluyen referencias a la electrificación de los vehículos o a la transición hacia combustibles con bajas emisiones de carbono. Además, el 70 % de las NDC incluyen referencias a la planificación urbana que puede facilitar el diseño y la adopción de iniciativas de desarrollo orientadas al transporte.
- La industria es otro sector prioritario en el que se plantean las medidas de mitigación, según se evidencia en el 92 % de las NDC. El 34 % de las NDC especifican además medidas para sectores donde resulta difícil la reducción de las emisiones, entre ellos el acero, el cemento y la petroquímica. Las medidas de descarbonización en estos sectores siguen siendo dispares: algunos países hacen énfasis en medidas de descarbonización a nivel de toda la economía, como la fijación del precio del carbono, mientras que otros procuran aplicar medidas de eficiencia energética o mejoras materiales en la producción.
- Los bosques y el uso del suelo ocupan un lugar destacado en las nuevas NDC, ya que se trata de un sector fundamental tanto para las medidas de mitigación como de adaptación. El 96 % de las NDC incluyen una referencia a los bosques y al uso del suelo, mientras que el 71 % fijan una meta específica y cuantificada en relación con el uso del suelo, el cambio de uso del suelo y la silvicultura. Se reconoce ampliamente el papel primordial que desempeñan los pueblos indígenas y las comunidades locales en la conservación y restauración de los bosques, y el 72 % de las medidas concernientes a los bosques y al uso del suelo los incluyen como actores clave.
- La agricultura y los sistemas alimentarios resultan fundamentales para avanzar en los objetivos de adaptación y mitigación, y el 78 % de las NDC dan prioridad a las medidas que tienen por objeto reducir las emisiones y mejorar la resiliencia en estos sectores. Sin embargo, la pérdida y el desperdicio de alimentos, que siguen siendo importantes desafíos, solo se mencionan en el 22 % de las NDC.
- En el 93 % de las NDC figuran consideraciones relativas a la salud, lo cual evidencia el creciente impulso de los países que reconocen y establecen vínculos más claros entre el cambio climático y sus efectos en la salud. En el 60 % de las NDC se mencionan medidas concretas encaminadas a mejorar la calidad del aire, con lo cual se consolidan como el esfuerzo más popular en este sector. Asimismo, varios países, sobre todo los PEID, señalan como preocupación particular las pérdidas y los daños ocasionados a la salud, a la vida y a los sistemas de salud.
- Los recursos hídricos son otra de las prioridades principales: el 94 % de las NDC destacan su importancia para la acción climática. El 92 % de los países costeros e insulares también dan prioridad a las medidas relacionadas con los océanos y la economía azul, con especial énfasis en la adaptación y la resiliencia de los océanos. Solo el 12 % de estas medidas se refieren a la mitigación, a pesar de que en este ámbito existe un alto potencial para reducir las emisiones.
- Cada vez más se reconoce que los enfoques de economía circular entrañan soluciones integradas e importantes para materializar la acción climática y el desarrollo sostenible. Las medidas relacionadas con la economía circular han aumentado drásticamente y se han incluido en el 84 % de las NDC revisadas. Los países están ampliando los enfoques de economía circular de modo que transciendan el sector de los residuos, con la posibilidad de promover avances en materia de mitigación y adaptación en sectores clave como la energía, los alimentos y la agricultura, la industria y la construcción.
- Las ciudades son actores clave en la aplicación de las estrategias climáticas nacionales, ya que se calcula que son responsables del 70 % de las emisiones mundiales (enlace en inglés). El 81 % de las NDC integran medidas climáticas específicas en zonas urbanas relacionadas con el transporte, los ecosistemas y la biodiversidad, las infraestructuras o las soluciones basadas en la naturaleza. No obstante, se observan deficiencias significativas en materia de datos, gobernanza y financiación que restringen la capacidad de los países para planificar las iniciativas de acción climática urbana y hacer un seguimiento de ellas de manera eficaz.
- En las NDC se reconocen cada vez más las consideraciones acerca de la paz y la seguridad, dado que los efectos del cambio climático pueden intensificar los riesgos de seguridad. El número de países que reconocen este aspecto ha pasado del 34 % en las NDC de segunda generación al 41 % en las de tercera generación. En el 70 % de las NDC de países en contextos de fragilidad, se incorporan vínculos entre la paz, la seguridad y la acción climática.
- La reducción del riesgo de desastres es un aspecto prioritario para mejorar la adaptación y fomentar la resiliencia frente a los efectos del cambio climático mediante una mayor preparación; reflejo de esta prioridad es que el 76 % de las NDC ya incorporan medidas específicas en esta materia. Dado que el cambio climático provoca fenómenos meteorológicos extremos y peligros más frecuentes e intensos, en el 66 % de las nuevas NDC se plantean medidas destinadas a fortalecer herramientas importantes como la información climática y los sistemas de alerta temprana. Además, los países recurren cada vez más a productos de financiación y de seguros relacionados con el riesgo climático y de desastres con el fin de trasladar el riesgo, proteger a las poblaciones vulnerables y posibilitar una recuperación más rápida y resiliente tras las crisis climáticas.
- La naturaleza y la biodiversidad guardan una estrecha relación con la crisis climática. Detener la pérdida de naturaleza es un aspecto fundamental de la acción climática; en ese sentido, el 95 % de las NDC incluyen una referencia directa al papel de la naturaleza y la biodiversidad. Asimismo, el 55 % hace referencia a las estrategias y planes de acción nacionales en materia de diversidad biológica, que orientan el diseño de acciones para proteger la naturaleza e integrarlas en la toma de decisiones, la planificación económica y las políticas públicas a nivel nacional.
¿Cómo respalda el PNUD a los países en la formulación de NDC ambiciosas y en su posterior implementación?
Desde la aprobación del Acuerdo de París, el PNUD ha acompañado a los países en desarrollo en la elaboración de las tres generaciones de NDC, con el fin de aumentar progresivamente la ambición y la calidad de sus NDC y favorecer su implementación a nivel nacional. En la fase inicial de la iniciativa Climate Promise, el PNUD prestó apoyo en la elaboración del 85 % de las NDC de segunda generación de los países en desarrollo, lo cual supuso la mayor oferta de apoyo de esta clase a nivel mundial.
Tomando como base estos resultados positivos, el Secretario General de las Naciones Unidas hizo un llamamiento al PNUD para que potenciara la infraestructura de su iniciativa Climate Promise con el fin de llevar adelante un esfuerzo coordinado que reuniera a todo el sistema de las Naciones Unidas para prestar apoyo a los países en la formulación de las NDC de tercera generación. Este esfuerzo, denominado Climate Promise 2025, brindó apoyo a los países a través de tres pilares fundamentales: aumentar la ambición de las metas de las NDC, ayudar a acelerar su implementación y facilitar enfoques que abarquen a toda la sociedad para garantizar la inclusividad en todo el proceso.
En el marco de la iniciativa Climate Promise 2025, el sistema de las Naciones Unidas prestó apoyo a más de 100 países en la revisión de sus NDC de tercera generación. Para finales de 2025, 61 de estos países habían presentado sus planes actualizados, lo que representa el 71 % de todas las entregas de los países en desarrollo.
A medida que los países en desarrollo se preparan para emprender una acción climática audaz, el PNUD ha recibido una nueva directiva del Secretario General de las Naciones Unidas (enlace en inglés) para pasar de la ambición a la implementación a través de un nuevo capítulo, denominado Climate Promise: Forward. La iniciativa volverá a reunir al sistema de las Naciones Unidas y a los socios mundiales con el fin de acelerar la implementación de las NDC, que se nutrirá del apoyo coordinado para garantizar que los gobiernos alcancen sus metas climáticas y logren un futuro con bajas emisiones de carbono.
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Si deseas obtener información más detallada sobre las NDC de tercera generación, consulte el informe y el micrositio (disponibles en inglés).