Cómo los países en desarrollo impulsan la acción climática

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Cómo los países en desarrollo impulsan la acción climática
Foto: PNUD Nigeria
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Cuando se trata de la acción por el clima, las actividades de los grandes emisores reciben una cobertura destacada. No obstante, hay otra historia, menos conocida, que merece atención. Es la de los países en desarrollo que siguen impulsando la acción climática en una amplia gama de ámbitos, en todo el mundo.

El PNUD ha trabajado codo a codo con más del 90 % de todos los países en desarrollo durante los últimos 10 años para promover la acción climática a nivel local y nacional.

He aquí algunos aspectos destacados de esta labor en 2025.

Derechos territoriales de los pueblos indígenas sobre los bosques ancestrales

Los pueblos indígenas, que administran alrededor del 36 % de los bosques intactos del planeta (enlace en inglés), son actores fundamentales en la lucha mundial contra el cambio climático y la pérdida de biodiversidad. A pesar de ello, a lo largo de la historia han sufrido marginación y se les han negado sistemáticamente los derechos sobre sus tierras y tradiciones en todo el mundo. El PNUD apoya a los pueblos indígenas que se encuentran en primera línea de la crisis climática mediante la facilitación del acceso directo a la financiación climática y la promoción de sus derechos y conocimientos.

Derechos territoriales de los pueblos indígenas sobre los bosques ancestrales
Foto: PNUD Ecuador

En 2025, el PNUD apoyó a varios países para que lograran avances significativos en materia de derechos territoriales de los pueblos indígenas. En Ecuador, facilitó el marco institucional para que las comunidades indígenas Shuar obtuvieran derechos legales formales sobre sus tierras ancestrales en el Bosque Protector Kutukú-Shaimi, una de las áreas de conservación más grandes e importantes de la Amazonía ecuatoriana. Al mismo tiempo, el PNUD apoyó a Indonesia para fortalecer tanto el marco propicio como las operaciones a nivel provincial para la implementación de una nueva política sobre derechos forestales tradicionales que tiene como objetivo cubrir 1,4 millones de hectáreas para 2029. Esta labor está allanando el camino para el tan ansiado reconocimiento jurídico formal de los derechos de tenencia de comunidades como Kasepuhan Cibedug (enlace en inglés). Asimismo, en Costa Rica, el PNUD apoyó al Gobierno en la elaboración de planes territoriales ambientales y forestales que permiten a las comunidades indígenas recibir pagos directos por los servicios ambientales de sus territorios.

Todos estos logros se vieron facilitados por la orientación política, la asistencia técnica y la financiación del PNUD, con el apoyo del Fondo Verde para el Clima (FVC), el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM), el Programa para Reducir las Emisiones debidas a la Deforestación y la Degradación Forestal en los Países en Desarrollo (Programa ONU-REDD) y la iniciativa Climate Promise.

Energía sostenible que promueve el acceso a la energía y la descarbonización

En la primera mitad de 2025, y por primera vez en la historia, la energía renovable suministró más electricidad que el carbón en todo el mundo (enlace en inglés). Este cambio histórico es un momento crucial en los esfuerzos mundiales por mitigar el cambio climático, sin embargo, el mundo aún no está en vías de triplicar la capacidad de la energía renovable y duplicar la eficiencia energética para 2030 (enlace en inglés). El PNUD tiene una cartera activa que cuenta con el respaldo de recursos de financiamiento climático y abarca 61 países con el fin de reducir sus emisiones y construir sistemas energéticos sostenibles y resilientes.

Energía sostenible que promueve el acceso a la energía y la descarbonización
Foto: Africa Minigrids Program

En Nigeria, las minirredes solares y los sistemas solares domésticos están ayudando a ampliar el acceso a la energía en comunidades desatendidas y contribuyen al objetivo nacional de garantizar que las energías renovables representen una cuota del 30 % de la combinación energética nacional para 2030. La comunidad de Agabija, en el estado de Nasarawa, antes carecía por completo de electricidad. Hoy en día, se han instalado 100 sistemas solares domésticos en la comunidad, lo que ha mejorado la vida cotidiana y la productividad. Ahora, los estudiantes pueden estudiar por la noche, los agricultores se pueden refrescar con ventiladores eléctricos después de largas horas de trabajo en el campo y los residentes pueden cargar sus teléfonos en casa en lugar de en los centros comerciales locales. Mientras tanto, a cuatro horas en auto, la comunidad de Hawan Mai Mashi, en el estado de Kaduna, se abastece ahora de una minirred solar. La minirred, equipada con baterías de almacenamiento, suministra electricidad a 87 hogares de la comunidad y cubre las necesidades administrativas y operativas de una granja cercana que genera productos básicos locales, lo que permite sustituir el uso de generadores diésel para actividades productivas como la molienda, la soldadura y el almacenamiento frigorífico.

Estas iniciativas, junto con otros 22 sitios piloto en comunidades similares de toda Nigeria, han sido financiadas por el FMAM como parte del Africa Minigrids Program (Programa de Minirredes para África) y ejecutadas por la Agencia de Electrificación Rural de Nigeria, con el apoyo del PNUD.

Planes climáticos nacionales más ambiciosos, con más potencial de inversión y más inclusivos

En 2025, cuando el Acuerdo de París cumplió su décimo aniversario, los países trabajaron en la revisión de sus planes climáticos nacionales, conocidos como Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC, por sus siglas en inglés). El PNUD lideró la iniciativa Climate Promise 2025, un esfuerzo de todo el sistema de las Naciones Unidas en el que participaron otros 30 organismos de las Naciones Unidas para apoyar a 106 países en desarrollo en la preparación de NDC cada vez más ambiciosas, con más potencial de inversión y más inclusivas.

Esta tercera generación de NDC muestra un aumento de la ambición y un salto cualitativo y está mejor alineada con las prioridades nacionales de desarrollo. Proponen objetivos de mitigación mejorados, amplían las medidas de adaptación y promueven la igualdad de género, la inclusión social y los principios de transición justa.

A modo de ejemplo, la NDC revisada de Côte d'Ivoire prevé una transformación de los patrones de producción y consumo hacia el crecimiento ecológico, los empleos sostenibles y la resiliencia económica. El país tiene previsto incorporar prácticas de economía circular en el 50 % de sus instalaciones industriales, lo que permitirá reducir en un 30 % las emisiones de dióxido de carbono por tonelada de bienes producidos. Además, los enfoques de economía circular también ayudarán a Côte d'Ivoire a lograr una reducción del 25 % de las emisiones procedentes del sector de los residuos para 2035.

Mientras tanto, la NDC revisada de Sri Lanka reconoce que promover la igualdad de género y la inclusión social es esencial para lograr una acción climática equitativa e inclusiva a todos los niveles. El país identificó puntos de entrada estratégicos para enfoques sensibles al género y socialmente inclusivos, y desarrolló indicadores y métricas para cuantificar y verificar su integración efectiva en sectores clave como la agricultura, la gestión del agua, la atención de la salud, el turismo y la biodiversidad, entre otros.

Planificación de la adaptación basada en datos

Los impactos del clima se vuelven más frecuentes y graves, por lo que la adaptación al cambio climático sigue siendo esencial para muchas comunidades de todo el mundo. Al mes de noviembre de 2025, 68 países han presentado Planes Nacionales de Adaptación (PNAD) en los que describen cómo se adaptarán al cambio climático. El PNUD y el FVC han prestado apoyo a 43 de esos países para que elaboren e implementen sus planes.

Planificación de la adaptación basada en datos
Foto: PNUD Viet Nam

Uno de ellos es Viet Nam (enlace en inglés), que presentó su PNAD (disponible en inglés) en septiembre de 2025. Para apoyar la implementación del PNAD, Viet Nam creó un portal digital que ofrece una base de datos en línea para el seguimiento y la evaluación de las medidas de adaptación en el país y conecta a los ministerios, las autoridades provinciales y los organismos sectoriales en un marco normalizado de presentación de informes. El PNAD también introdujo mecanismos financieros innovadores y basados en el impacto, como la financiación combinada y las asociaciones público-privadas, para desbloquear la inversión en sectores prioritarios. El posicionamiento del PNAD como plataforma para proyectos de adaptación financiables tiene por objeto atraer más capital privado y acelerar la acción.

Del mismo modo, Montenegro (enlace en inglés) presentó su PNAD (disponible en inglés) en junio de 2025. Mediante el proceso del PNAD, Montenegro se propone fortalecer sus marcos institucionales, ampliar las capacidades técnicas de los funcionarios públicos que participan en la planificación de la adaptación al cambio climático, mejorar la información necesaria para una toma de decisiones eficaz y movilizar recursos adicionales. Teniendo en cuenta la amenaza que supone el cambio climático para la salud humana, los ecosistemas y la actividad económica del país, la elaboración del PNAD se basó en datos de evaluaciones de vulnerabilidad de cuatro sectores clave para el futuro desarrollo sostenible de Montenegro: la agricultura, la gestión del agua, el turismo y la atención de la salud.

Soluciones lideradas por la juventud que invierten en la próxima generación

Los niños, las niñas y las personas jóvenes, que constituyen casi la mitad de la población mundial, serán los más afectados por los efectos del cambio climático en los próximos años y decenios. Por ello, son actores fundamentales en la carrera por hacer frente a la crisis climática. En toda su labor, el PNUD da prioridad a la acción climática inclusiva, y reconoce y promueve los derechos de los niños, las niñas y las personas jóvenes a participar de manera significativa en la acción climática.

Soluciones lideradas por la juventud que invierten en la próxima generación
Foto: Centro del PNUD en Roma

En 2025, Youth4Climate, una colaboración entre el PNUD y el Gobierno de Italia, otorgó 4 millones de dólares de los Estados Unidos (USD) en financiación inicial a 150 soluciones dirigidas por jóvenes en 59 países. Estas soluciones ayudan a las comunidades a promover sus objetivos de mitigación y adaptación al cambio climático, con la juventud a la cabeza.

Por ejemplo, en Túnez, una iniciativa liderada por jóvenes está transformando los desechos orgánicos de los hoteles de las ciudades costeras en compost para pequeños agricultores locales. Con ello, la iniciativa tiene como objetivo crear un sistema circular y sostenible que reduzca el desperdicio de alimentos, regenere la fertilidad del suelo y reduzca los costos para pequeños agricultores. Mientras tanto, en Santa Lucía, otra iniciativa dirigida por jóvenes promueve la agricultura regenerativa mediante el uso de la hierba vetiver, una poderosa solución basada en la naturaleza, para restaurar las tierras degradadas, prevenir la erosión del suelo y mejorar la retención de agua. Esta iniciativa, que combina los conocimientos tradicionales con las prácticas agrícolas regenerativas modernas, está volviendo a convertir las tierras degradadas en una fuente de alimentos e ingresos. Del mismo modo, en Pakistán, una iniciativa liderada por jóvenes está restaurando los arrecifes de coral mediante la combinación de los conocimientos indígenas con herramientas modernas. La iniciativa, que reúne a pescadores locales, estudiantes y grupos indígenas, ha creado diez viveros de coral y ha utilizado técnicas de propagación naturales y de bajo costo para restaurar algunos de estos ecosistemas vitales a lo largo de la costa de Pakistán.

Una acción climática que fortalece la paz y la seguridad

A medida que los niveles de emisiones de gases de efecto invernadero siguen aumentando, los impactos del cambio climático son cada vez más frecuentes y graves. En contextos frágiles y afectados por conflictos, estos impactos pueden contribuir a una creciente inestabilidad, el colapso de los medios de subsistencia y el desplazamiento de la población. El PNUD trabaja en 46 países y regiones frágiles y afectados por conflictos para ofrecer soluciones integradas que aborden los desafíos climáticos, de paz y de seguridad.

En el noroeste de Nigeria, una región semiárida donde la agricultura depende exclusivamente del agua de lluvia, los efectos del cambio climático están afectando los ciclos de siembra y cosecha y el crecimiento de los cultivos, lo que se traduce en menores rendimientos y un aumento de la inseguridad alimentaria. Esto, a su vez, puede intensificar las tensiones entre los distintos grupos sociales. Para ayudar a afrontar este desafío, el PNUD ha contribuido a la instalación de estaciones meteorológicas automatizadas (enlace en inglés) en comunidades vulnerables de Sokoto y Katsina, con financiación del Gobierno de Noruega. Estas estaciones brindan datos de pronóstico en tiempo real a los agricultores y ganaderos, lo que les permite planificar mejor sus actividades. Gracias a un mayor acceso a la información climática, el rendimiento de los cultivos aumentó un 10 %, las pérdidas agrícolas se redujeron un 38 % y se evitaron los conflictos por el uso del agua y la tierra.

Asia Central es otra región que se enfrenta a una creciente vulnerabilidad climática que exacerba la fragilidad socioeconómica y plantea riesgos para la cohesión social y la seguridad. El PNUD ha estado trabajando con la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CLD) para sentar las bases de la cooperación transfronteriza para la restauración de ecosistemas en la región (enlace en inglés). Desde el valle del Ferganá, que atraviesa el este de Uzbekistán, el sur de Kirguistán y el norte de Tayikistán, hasta las zonas montañosas de gran altitud y las cuencas hidrográficas, esta labor está ayudando a los países a colaborar en la restauración de la tierra, la reforestación y la conservación de la biodiversidad. A su vez, esto puede ayudar a reducir la presión sobre los recursos, generar confianza y contribuir a la estabilidad a largo plazo.

Mercados de carbono de alta integridad que atraen inversiones privadas

Para cerrar la brecha existente en la financiación climática, muchos países en desarrollo están evaluando cómo participar estratégicamente en los mercados de carbono como forma de financiar la implementación de sus promesas climáticas nacionales.

Los mercados de carbono basados en la transparencia, la rendición de cuentas y el respeto de los derechos, las personas y la naturaleza pueden atraer inversiones privadas a gran escala y acelerar la acción climática. Por ello, el PNUD está ayudando a países y socios de todo el mundo a diseñar, implementar y ampliar actividades que generen créditos de carbono de alta integridad (enlace en inglés) y desbloqueen una financiación sustancial para el desarrollo con bajas emisiones de carbono.

Mercados de carbono de alta integridad que atraen inversiones privadas
Foto: Programa ONU-REDD

Como resultado de este trabajo, el PNUD ha sido seleccionado en 2025 por el Gobierno de Ghana y el Estado de Pará en Brasil para actuar como intermediario financiero de los pagos procedentes de la venta de créditos de carbono jurisdiccionales a la Coalición LEAF, una asociación público-privada única centrada en detener la deforestación tropical para 2030, con USD 1500 millones disponibles para la compra de créditos forestales de alta integridad.

Estos acuerdos históricos representan un gran avance en la puesta en marcha de mercados de carbono REDD+ a nivel jurisdiccionaldad y muestran cómo el PNUD puede contribuir a conectar la demanda mundial de reducciones verificadas de emisiones con una implementación equitativa y dirigida por los países. Además, subrayan la creciente confianza en la capacidad del PNUD para garantizar la transparencia, la integridad ambiental y las salvaguardas sociales en la implementación de iniciativas de financiación del carbono a gran escala que generan resultados adicionales de mitigación.

Soluciones digitales para la sostenibilidad ambiental

Las tecnologías y soluciones digitales pueden ayudar a los países a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y mejorar la resiliencia climática. El PNUD apoya a más de 40 países en la mejora de su preparación digital y el desarrollo de su infraestructura pública digital, al tiempo que aboga por normas de sostenibilidad ambiental para la inteligencia artificial.

Soluciones digitales para la sostenibilidad ambiental
Foto: PNUD Ecuador

En Colombia, Costa Rica y Ecuador, el PNUD puso a prueba el uso de la inteligencia artificial geoespacial (enlace en inglés) para reforzar la trazabilidad de los productos básicos libres de deforestación, como el café y el cacao, y apoyar a las cooperativas locales a acceder a las cadenas de suministro mundiales. Esta labor contó con la financiación de la República de Corea, y se basó en un compromiso de larga data a través del FVC y el Programa ONU-REDD.

Mientras tanto, Somalia y Etiopía completaron evaluaciones de la preparación digital para el sector de las minirredes solares, en el marco del Africa Minigrids Program, con la financiación del FMAM. Las evaluaciones ayudaron a identificar las principales deficiencias en el aprovechamiento de la digitalización para desbloquear el acceso a la energía y formuló recomendaciones sobre cómo subsanarlas.

Desarrollo con una menor huella de carbono

La crisis climática exige medidas urgentes, por lo que el PNUD predica con el ejemplo y se ha fijado el objetivo de reducir su huella de carbono corporativa en un 50 % para 2030. A través de la iniciativa Greening Moonshot, el PNUD ha implementado 194 proyectos en sus oficinas en los países que combinan energía solar, sistemas de eficiencia energética y movilidad eléctrica, lo que hace que sus operaciones sean más limpias, eficientes en el uso de los recursos y más confiables.

En Yemen, el sistema solar más grande del país de este tipo ahora abastece de energía a toda la oficina del PNUD en el país, con lo que se evita el uso de casi 231.000 litros (61.000 galones) de diésel al año y se liberan importantes recursos para otros programas. De manera similar, en India, la energía solar de los tejados y los sistemas de refrigeración eficientes han reducido casi a la mitad el consumo energético, y los vehículos eléctricos alimentados por energía solar, la recolección de agua de lluvia y las políticas de transporte sostenible han convertido a la oficina en un líder regional. En Tanzania, los vehículos eléctricos alimentados por energía solar y el cambio al transporte ferroviario están reduciendo las emisiones y mejorando la eficiencia en todas las operaciones del PNUD.

Desarrollo con una menor huella de carbono
Foto: PNUD Yemen

Estos ejemplos muestran que, a pesar de los recursos limitados y otros desafíos, los países en desarrollo siguen mostrando su liderazgo para hacer frente al cambio climático y adaptarse a sus efectos. El Secretario General de las Naciones Unidas ha declarado (enlace en inglés) que, para mantener el aumento de la temperatura media mundial por debajo del límite de 1,5 °C establecido en el Acuerdo de París para finales de siglo, todos los países, especialmente los grandes emisores, deben hacer más. Los países en desarrollo están expresando su opinión a través de sus acciones, y los debemos escuchar. Nuestro futuro colectivo depende de ello.

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Nota del editor: El PNUD, que cuenta con la mayor cartera de acciones climáticas del sistema de las Naciones Unidas, apoya a los países para que tracen sus propios caminos hacia un desarrollo con bajas emisiones de carbono, resiliente al clima e inclusivo. En 2026, a petición del Secretario General de las Naciones Unidas, el PNUD desarrollará un nuevo plan basado en el éxito de la iniciativa Climate Promise para ayudar a los países a acelerar la implementación de las NDC y promover la acción climática.